miércoles, 4 de junio de 2008

Pobre Miguel

¿Os acordáis de aquella canción que cantaban aquellos viejecillos sevillanos que decía algo así como “¿qué le estará pasando al pobre Miguel que hace mucho tiempo que no sale?”, pues... seguimos sin saber qué le pasa, pero... ¡¡le hemos encontrao!!

Miguel vive en Madrid, es un tío joven, parece aficionado a viajar, tiene cara de tipo simpático y, además de todo eso, ha decidido dejar su encierro voluntario en la montaña y salir. A bailar concretamente. O al menos, a intentarlo, porque Miguel quiere aprender a bailar salsa, pero para eso necesita pareja, y claro... tanto encierro, pues no se ha dado el caso de que conozca una muchacha que le siga el ritmo así que se ha puesto a buscarla.

¿Y dónde os preguntaréis? Pues donde todo el mundo encuentra lo que busca, claro... en el Segunda Mano. Concretamente en la sección “Madrid se compra > Otros”. Ahí es donde Miguel ha escrito ésto:
“necesito chica para ser mi pareja de baile, es pa bailar salsa yo pago la clase es los lunes”

Claro y conciso. Es lo que tiene haber sido ermitaño que, dado que nadie te va a contestar, aprendes a decir lo justo. Y te vuelves austero también, ¿para qué gastar energías en buscar una chica a estrenar si te va servir lo mismo que una de segunda mano? Pues eso.

Un mes lleva el anuncio colgao, ni más ni menos, y tiene a esta hora un total de 37 visitas, de las que por lo menos la mitad, son nuestras de esta tarde (el descubrimiento ha sido cosa de LaJalmu). O está tan ensalsao que se le ha olvidao quitarlo, o es que la gente ha pensado lo que nosotras: “pobre Miguel”.

Aunque como bien ha dicho Mblue... peor está el australiano ese que le ha dejao la novia y ha decidido subastar su vida incluyendo el nombre, la casa, el coche, el trabajo, los amigos y hasta a su ex. Cinco mil ochocientos dólares le han dao al pobre, no llega ni al millón de las antiguas pesetas y eso que el paquete incluía hasta un curso intensivo para aprender a ser él en sólo 4 semanas.

Quien no se consuela es porque no quiere... por lo menos al pobre Miguel le ha dao por bailar. Si alguna tiene libre la tarde-noche de los lunes, sólo tiene que buscar aquí:
http://www.segundamano.es/vi/11008690.htm?ca=28_k

martes, 3 de junio de 2008

Seis grados

Api que me conoce, sabe que siempre llego tarde a todas partes. Y aunque, creo que estoy mejorando un poco – poco, la verdad, pero algo es algo - este post es una nueva muestra de ello. Antes de empezar a escribir me he querido documentar para contaros con todo lujo de detalles en qué consiste la llamada “Teoría de los Seis Grados de Separación” y – grandezas de Internet – además de encontrar una definición adecuada en cuanto a extensión y claridad, he encontrado también un montón de blogs que hablaron de esto hace años (al llegar al 2004, he parado). No obstante, no me resisto a contároslo.

La teoría en cuestión dice que “cualquier persona del planeta está conectada con cualquier otra, a través de una cadena de conocidos con no más de cinco eslabones o puntos de unión”. Resumiendo, que lo mismo en cuatro te encuentras con George Clooney y te invita a un café, que te encuentras con George Bush, y tienes que salir corriendo.

El caso es que yo la oí por primera vez hace menos tiempo, cuando alguien me contaba que habían intentado probar empíricamente esta teoría relacionando a cualquier actor con Kevin Bacon (“Kevin Bacon Six Degrees” lo llamaron), y a mi, pues me hizo gracia. Pero después de eso, me han ido pasando cosas del tipo yo conozco a alguien que conoce a alguien que también conoce a alguien que al final me conoce a mi. En esos casos, además de flipar, sólo me encomiendo a lo que sea que haya ahí fuera para que en la cadena no incluya a nadie que haya pasado por mi cama. Y la verdad, teniendo en cuenta mi historial, pues tampoco es tan difícil, así que bien.

Hasta el sábado. El sábado después de 12 horas cargando, me acuerdo de que tengo el móvil apagado, lo enciendo y me cae un mensaje. Literalmente decía: “Aqi viendo a iggy cn unos de xxxxxxxxx q t cnocen”. Las equis son el nombre de mi pueblo. El remitente era el Gambas. Se acabó el encomendarse. Ahora sí.

Cuarenta mil personas metidas en un auditorio de Getafe , y unos de mi pueblo (situado según la guía CAMPSA a 467 km, 5 h. 11 m. y 18.35 euros de peaje del auditorio John Lennon) se ponen a hablar con uno de Albacete que resulta que no sólo me conoce, sino que por saber, sabe hasta qué cara pongo al echar un polvo. Detalle este último que no conozco ni yo misma.

A mi contadme lo que queráis, que yo os leo, pero eso no es una teoría, es la cruda realidad. Ya lo dice el sabio refranero español: el mundo, es un pañuelo.

martes, 27 de mayo de 2008

El piso de los 5 euros

Que sepáis que yo hoy no iba a escribir. Pensaba cenar pronto e irme a la cama, que estoy cansá, cansá. Pero, iba yo a ver en Elpaís.com qué daban en la tele, cuando en el me he encontrado con ésto: “Madrid estudiará si es legal la venta de un piso en una rifa en Internet”. Y claro, me lo he leído.

Resulta que hay un tío en Ciempozuelos, que se compró un piso en 2005 y ahora, entrampado hasta las patas y en paro, no puede pagarlo, pero, en lugar de entregarse al banco y las circunstancias, el tío ha decidido ser más listo que todo eso. Y digo listo, que no solidario, porque la idea en sí misma me parece cojonuda.

El tío ha montado una rifa con su piso. Tú te compras una papeleta que vale 5 euros, y tienes una participación para el sorteo de la casa. La idea es que con 64.000 papeletas que quiere vender – tiene de tiempo hasta el 15 de mayo de 2009 – el tío podría pagar la casa entera, y así entregársela, libre de cargas, al ganador. La idea como idea... mola, y así por encima va mucho de rollito antisistema que, quieras que no, en determinados círculos – de los que yo no reniego del todo – viste, y mucho.

El tío es ingenioso, sin duda. Y cuidadoso y previsor, también. Además de las bonitas papeletas, también ha hecho una web donde explica su idea, incluye las bases del sorteo y, de paso, ofrece a empresas la posibilidad de anunciarse en la web de forma gratuita... a cambio de un paquete de 500 participaciones, o sea, 2.500 euros del ala y la remota posibilidad de conseguir un valor inmueble en Cienmpozuelos (Madrid).

Pero a mi, lo que me escama de verdad no es esa demostración de “soy super listucu” que ha demostrado incluyendo en las bases no sólo cosas como la normativa vigente sobre el IRPF en los sorteos, o todo lo referente a los gastos de escrituras, recibos, etc., etc. No, no, a mi lo que me tiene en un ¡ay! es la disposición octava de dichas bases:
OCTAVA.-
El sorteo tendrá lugar ante notario en Ciempozuelos, Viernes 15 de Mayo de 2009, en caso de haberse completado la totalidad de la venta de las papeletas, de no ser este el caso se darían 90 días más para el seguimiento de la venta, y así sucesivamente hasta el cumplimiento del 100% de las participaciones
.”

En una primera lectura, todo bien pero... teniendo en cuenta que son 64 mil papeletas de nada, y que esto sale hoy en el periódico y bien, pero luego se nos olvida, ¿qué pasa si las 64.000 papeletas no se venden nunca?, ¿qué pasa si una o dos, una docena, se extravían?, ¿qué pasa si su perro se toma una papeletilla para merendar y el sorteo no se celebra never, never, never?

Cuando he leído el titular el tipo me ha parecido ingenioso y solidario. Después de rascar un poco – que no ha sido mucho – me parece ingenioso y caradura. Pero... pasen y vean, la idea bien merece una visita:
http://elpisodeloscincoeuros.com

pd. Quería poner el enlace para ir directamente, pero no me funciona... a copiar tocan.

jueves, 22 de mayo de 2008

Pobres morenas

Ya es primavera... en El Corte Inglés, claro, porque en la calle hace tremendo frío. No obstante, ellos insisten y esta tarde al venir de trabajar me he topado con una morena en bañador que desde ahí arriba, insinuaba no sólo que ya es primavera, sino que, además, y aunque nadie lo imagine, se acerca el verano.

El caso, es que la valla me ha recordado una cosa que en su día olvidé comentaros. No sé si vosotros sois conscientes – yo no lo era hasta hace un par de años cuando una amiga me abrió los ojos – pero, cada vez que cambiamos de estación, El Corte Inglés nos lo anuncia puntualmente utilizando para ello a una guapa rubia. En cambio, cuando llegaban las rebajas, la elegida para ilustrarlo era una morena. Guapa sí, pero morena.

Supongo que eso tendrá la explicación que todos estáis pensando: las mujeres queremos ser más altas, más guapas y más rubias, y ellos no hacen más que ponerlo a nuestro alcance. A precio de oro, eso sí, que algo tiene que hacer juego con el color de pelo de la modelo.

Pero he aquí que llegó 2008, llegó la crisis, y – además del adelanto de las rebajas, lo nunca visto – ha llegado la revolución. La campaña de primavera de El Corte Inglés esta temporada la protagoniza una modelo que no sólo es morena, sino que, si la miráis detenidamente (vaya por delante que ya me gustaría a mi parecerme a ella en el tipo) tampoco es guapa. No es que sea fea, es sólo que tiene una cara pelín extraña, con una nariz muy marcada y rasgos poco armoniosos, vamos, que es todo lo contrario a la línea habitual de la casa.

En mi constante campaña reivindicativa bajo el lema “las morenas también existen” yo debería estar feliz, sin embargo no lo estoy. No sé si llega a parecerme indignante - soy una blanda – pero sí que me molesta que se identifique morena con pobretona que es lo que, al final, hacen en El Corte Inglés. Cuando hay pasta, vengan rubias, y cuando no, ahí va una morena apañá.

Hace tiempo una flaca (morena, por cierto) que iba de Audrey Hepburn por la vida soltó en el salón que compartíamos Api y yo la siguiente perla: “una gorda nunca podrá ser elegante”. Lo dijo delante de mi, sin inmutarse (y sin mirarse a los pies, donde llevaba calcetines de lana gorda con bailarinas, combinación que en mi opinión denota cualquier cosa menos estilo). Al ver la valla publicitaria de hoy me he acordado de ella. Seguro que el ideólogo (o ideóloga) de la campaña es alguien que también piensa eso, que las gordas no tienen clase, y las morenas tampoco. De las dos cosas juntas, ni hablamos. Como suele decir mi madre: “qué desgracia ser pobre y feo”.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Caca-Culo-Pedo-Pis

Acabo de flipar. Por razones que serían muy largas de contar aquí, en el curro tengo que escribir algo entre descriptivo y humorístico sobre sonidos escatológicos. Total, que lo primero que me ha venido a la cabeza es el famoso “caca-pedo-culo-pis” que todos hemos usado alguna vez para resumir ese tema.

El problema es que – aparte del tema, que tiene tela – el texto tiene que ser en inglés, así que aquí me tenéis consultado en wordreference.com la dichosa expresión. Como no viene tal cual, se me ha ocurrido la brillante idea de pinchar en los comentarios de otra, “hacer caca” concretamente. Bueno, pues resulta que si lo habitual en este foro (un diccionario muy apañado y útil, y normalmente muy serio) es que haya 3 o 4 comentarios máximo sobre una expresión, en el caso de “hacer caca” tenemos ni más ni menos que 3 páginas con, aproximadamente, 20 comentarios cada una, lo que – como decían en el Un, dos, tres… - hacen un total de ¡¡¡60 comentarios!!!

He dejado de leer en el número 5 (lo de que no hay quinto malo, no se cumple esta vez) y, además, al llegar al tres ya había una respuesta mejor que buena, pero la gente sigue y sigue. Por lo que suelo leer, el usuario medio de este portal es gente tipo a mi, que tienen un nivel de inglés medio y acuden a él para consultar dudas muchas veces profesionales. Yo pensaba que, pasada una edad, sólo nos obsesionaban el sexo y el dinero (y éste no a todo el mundo), pero parece ser que no, que hoy igual que ayer, la mierda sigue teniendo mucho tirón.

Ante tal descubrimiento sólo puedo añadir: ¡¡cágate lorito!!

lunes, 19 de mayo de 2008

Leer para creer

Ya sé que puede ser sólo un estúpido estudio más, pero aun así...

Siete de cada diez españoles prefieren el fútbol por encima del sexo, según un estudio



Siete de cada diez españoles prefieren disfrutar del fútbol por encima del sexo, según un estudio europeo de Canon que también concluye que los suecos son los aficionados más apasionados, los fans españoles los más supersticiosos y que dos de cada tres aficionados europeos han llorado durante un partido de fútbol.

En España, un 72 por ciento de los aficionados prefiere ver un partido antes que el sexo, una tendencia por la que también se inclinan noruegos, alemanes y británicos.

Según el estudio, los suecos son los fans europeos que más emoción sienten por el fútbol, ya que hasta un 95 por ciento de los suecos confiesa que el fútbol es la única actividad que desata su pasión. Más de la mitad de los habitantes del país nórdico confiesa planificar su vida alrededor de eventos futbolísticos y hasta un 88 por ciento de los suecos ha abrazado o besado a un desconocido durante un partido de fútbol.

Los forofos españoles dan la nota en cuanto a la superstición, ya que son los europeos que más rutinas siguen cuando juegan sus equipos favoritos, con un 69 por ciento frente a un 40 por ciento de media europea.

Tal es la pasión por el fútbol para los aficionados españoles, que uno de cada seis considera que formar parte de la afición de su equipo favorito es como tener una relación de pareja. Y casi doblando la media europea (37 por ciento), un 61 por ciento de los españoles apunta que entre sus personajes más admirados están los jugadores profesionales de fútbol.

Por otra parte, los colores no suponen un obstáculo a la hora de elegir las amistades. Tan solo el 9 por ciento de los fans españoles reconoce elegir los amigos en función del equipo de fútbol que siguen estos últimos. En el otro extremo están los belgas, un 35 por ciento reconoce que seguir a un equipo concreto determina la elección de las amistades.

Además, el estudio concluye que portugueses, belgas, alemanes y británicos son los aficionados más 'llorones', tres de cada cuatro seguidores en estos países declaran haber llorado durante un partido de fútbol. A nivel europeo, dos de cada tres fans (un 66 por ciento) confiesan haber derramado lágrimas.

viernes, 16 de mayo de 2008

Guardadme el secreto

Hace un rato, mientras limpiaba la cocina (esa cosa blanca que ahora me deslumbra por la izquierda) escuchaba en la radio una tertulia sobre los álbumes online, los blogs, las comunidades y todos estos sitios donde la gente cuenta – contamos – las cosas que pasan (y también las que no).

El debate al parecer se planteó ayer después de que un tribunal denegara la petición de la hermana de Letizia Ortiz para que nadie pudiera fotografiarla ni publicar nada sobre ella. Hablando de ese tema se llegó a la comparación con lo que llamaban “la época actual” en la que la gente cuenta toda su vida en Internet. Planteaban que la gente que escribe en blogs o publica imágenes está digamos que “mostrando su intimidad”. Cierto es que, en el fragor del debate, la moderadora – que se declaraba muy pudorosa y poco proclive a estas cosas – hablaba sobre todo de fotos y vídeos, donde es difícil o imposible mantener el anonimato, mientras que a los que escribimos bajo un pseudónimo más o menos reconocible, nos consideraba más... yo diría que más respetables.

También es cierto que, casi al final, ha reconocido su desconocimiento del medio, y ha llegado a pedir una clase intensiva a uno de los tertulianos, porque mientras transcurría el debate él iba provocando su curiosidad con comentarios que otros compañeros de la radio iban dejando en Twiter y que le permitían saber dónde estaban o qué hacían en cada momento.

El caso es que yo que, a mi manera, también me considero pudorosa, me he dado cuenta de que, efectivamente, estoy contando mi vida a quién la quiera leer. No es que nunca lo hubiera pensado antes, incluso tengo a las amigas divididas entre las que están encantadas porque viven lejos, no siempre podemos hablar por teléfono y así se enteran de las cosas que me pasan, y las que se muestran encantadas de leer, pero me preguntan si no me da vergüenza contar mis cosas aquí y remarcan que a ellas les daría muchísima.

Supongo que a unas y a otras – los amigos no se han pronunciado al respecto, quizá es que los tíos son menos obsesivos con sus “secretos” – les parece que lo cuento todo. Siento desilusionarlas (quizá desilusionaros): no os lo cuento todo. Siempre dejo una parte, por pequeña que sea, sólo para mi, o para compartir con la familia y los amigos – con muchos de vosotros -, pero cara a cara, sin teclas ni pantallas de por medio.

No me malinterpretéis. Todo lo que os cuento aquí me pasa de verdad, lo pienso de verdad. Y lo mismo ocurre con Api, todo lo que os cuenta es verdad. Por eso el blog se llama Cosas que pasan y otras que no... porque las cosas nos pasan o no nos pasan, y nos alegramos o nos lamentamos por ello. Y por eso nos gustan tanto vuestros comentarios, porque cuando los hacéis nos estáis contando qué pensáis vosotros, porque igual – quién sabe – nuestras tonterías hacen que alguien, Desde Muy Muy Lejos, se sacuda un poco el frío y la morriña, y porque, cuando los hacéis, eso significa que nuestras cosas o nuestras idas de olla – por cariño, cotilleo o por simple curiosidad – os interesan, mucho o poco, pero lo suficiente para que dediquéis un ratito a nuestros egos, que, aunque pequeños, son, al fin y al cabo, egos.

Por todo eso, desde mi pudor, os propongo un trato: yo os sigo contando cosas y vosotros me guardáis el secreto, ¿vale?

martes, 13 de mayo de 2008

La tonta del bote

A veces me pongo un poco obsesiva, y hoy me ha dado por ahí. Ayer tuve en mis manos el nuevo cd de El Canto del Loco, pero me puse en modo rata y lo volví a dejar en la estantería pensando que ya me lo grabaría alguien. Como era de esperar, esta mañana me he levantado pensando en que lo único que quiero en esta vida es oír una y otra vez la voz de Dani-el-guapo-Martín cantando en mi oreja eso de “Eres tonto!”.

Total que – grandezas de la era moderna – me he metido en su web y, aprovechando que la tienen puesta de fondo, he estado aproximadamente tres horas escuchando la canción en un loop infernal que me ha llevado al éxtasis. Tanto he subido y tan alto, que me ha dado por reflexionar.

Al oír la canción me he dao cuenta de que me gusta porque me acuerdo de gente, de ligues concretamente. Era oir “no tener que depender para sentirte más querido”, o “usando menos el coco y un poquito más la piel, ya que somos lo que somos y si no lo quieres ver, eres tonto! Si no te gustas es que no estás vivo. Eres tonto!” y las imágenes de mis ligues se me aparecían una detrás de otra en un loop casi tan infernal como el de la canción.

Y la canción seguía “Y mañana al despertar, saltar de la cama, luchar tu mañana, mirar a la cara, que no debes nada”, y luego “Parece que está de moda ir de tontito. Aparentar ser la persona que siempre tú habías querido. ¿Por qué no te quieres aunque sea solo un poquito? ¿Por qué no eres tú mismo y no algo parecido?”, y además de las imágenes iban apareciendo las excusas que me dan para no aguantarme y, sobre todo, las que se dan para no aguantarse ni ellos.

Y en ese momento, he tenido una revelación: que me gustan los tontos, oye. Pero lo peor no ha sido eso, lo peor es que darme cuenta de eso me ha llevado a tener una segunda revelación: la tonta, por fijarme en ellos y perdonarles la tontería, soy yo.
Tonta, del bote.


(*)Editado unas ocho horas después de haberlo escrito.
pd. Juro que cuando he escrito esto los restos del naufragio de mi ex no habían aparecido por mi oficina. No obstante, el hecho de que ese naufragio se haya producido viene a probar que soy tonta. Del bote.